Clientes contentos

“Nos alojamos en el Balaitus tanto en invierno como en verano, y la experiencia fue muy bien en ambos modos. En invierno nos quedamos en el “anexo” en un moderno apartamento de dos habitaciones. En verano en el ‘padre’ en un apartamento antiguo, pero lleno de carácter en el tercer piso. La estrella solitaria se debe a la estructura, y antigüedad, pero no tiene en cuenta la bondad excepcional y la preparación de la familia Fanlo, que de su vida ha hecho que el Balaitus sea un lugar de culto.

Limpio, simple, agradable, buena comida y barato, buen desayuno, Patio fresco, un ambiente super cool son los aspectos más destacados de este hotel. Sallent es el pueblo más bonito de la zona, nada que ver con la fábrica de cemento en Formigal, y se encuentra a pocos kilómetros de las pistas. En resumen, si por casualidad usted viene por aquí, el Balaitus es un gran destino.”

Filippo R. - Apartamento de dos habitaciones

“El trato del personal ha sido perfecto, amable, inmejorable y el hotel tiene mucho encanto. Volveremos.”

Marta Orio - Habitación Doble

“La historia y la tradición del hotel le hace más que un sitio donde dormir.”

John - Apartamento de tres habitaciones

“Solo puedo decir buenas cosas. Hotel de cuento. Es antiguo pero nuestra habitación estaba totalmente reformada con un gusto exquisito. El salón-comedor , la cafetería son cálidas, confortables y tienen un encanto especial. Su enorme patio al aire libre es una gozada y dispone de un pequeño jardincito vallado para que jueguen los niños. Se come muy bien y el bufete del desayuno es abundante. El trato es muy familiar y te ayudan en todo lo que pueden.”

Gema Roba - Habitación Doble

“Estuvimos un fin de semana en el Hotel Balaitus y la verdad es que es tan acogedor y auténtico que me pareció estar en casa de mi familia. Servicio atento y esmerado a un precio muy ajustado. Uno de esos rincones que siempre hay que tener en la cartera.”

Javier Bescós - Estudio / Ático

“Nada que ver con un típico hotel. Se respira desde el primer paso y en cada uno de sus rincones el ambiente familiar y la historia del hotel. Si vas a la montaña la estancia en este hotel ensalza la experiencia. Pura montaña y tradición.”

Alex y Ana - Habitación Doble